Crítica Expediente Warren: The Conjuring



Expediente Warren: The Conjuring (2013)
“Antes de Amityville, estaba Harrisville”

Sinopsis:

Expediente Warren: The Conjuring, cuenta la historia, basada en hechos reales, de las experiencias vividas por la familia Perron, en noviembre de 1971. Tras la compra de su nueva casa, los Perron, comienzan a experimentar una serie de escalofriantes encuentros con lo paranormal, suscitados por un espíritu maligno. Con el objetivo de expulsar a esa entidad demoniaca, requieren de los servicios de Ed (Patrick Wilson) y Lorraine Warren (Vera Farmiga), renombrados investigadores de fenómenos paranormales.

Esperando encontrarse con alguna explicación racional, tanto la familia Perron como los Warren, se verán al límite de la locura, donde pondrán a prueba su sentido de la supervivencia.

Crítica:

Uno no entiende el verdadero terror, hasta que no ve una película de James Wan. Perteneciente a la vieja escuela, Wan es de los pocos directores que saben dar miedo tan sólo con los movimientos de la cámara, o transmitir sensaciones con la banda sonora. Esta última parte, fue encargada a un viejo conocido de James Wan, Joseph Bishara, quien ya había trabajado con él anteriormente en Insidious.

Cuando uno acude al cine a ver una película de terror, espera retorcerse en la silla, morir de miedo, esparcir las palomitas por el suelo, donde el más mínimo detalle de tener una butaca libre a tu lado, te hace sufrir, pensando que alguien podría salir de ahí y matarte. Ahora bien, pocas películas, bajo mi punto de vista, me han hecho pasar tan mal rato como Expediente Warren. Wan lo ha vuelto a hacer; ha evitado caer en los burdos clichés al parecer impuestos en las nuevas películas de terror, para crear escenas, totalmente inesperadas, donde al terminar, te deja con la sensación de haber vivido algo que no es real… ¿O sí?

Ese momento de sentirse completamente indefenso, sin poder moverte del asiento, ni quitar la vista a la pantalla es lo que James Wan revive con esta obra de arte. ¿Cuál es el secreto, de pasar por sustos insustanciales (“Insidious”) a no poder despegarte de la silla? Básicamente la estética. Recupera no solo los trajes y peinados de aquella década, sino también movimientos de cámara (como el zoom), interpretaciones, fotografía, edición sonora y hasta títulos de crédito que te hacen conectar inconscientemente con títulos como “El exorcista”, “La semilla del diablo”, “La profecía” o “Terror en Amityville”. La estética lo es todo.

Con el deseo de dar a conocer su historia, la matriarca de la familia Perron, Carolyn Perron, decidió enviarles a los productores los expedientes que relataban su caso, nadie se imaginó ni por un segundo, el éxito en taquillas que lograrían.

Tras un vistazo al guión, James Wan aceptó dirigir este nuevo proyecto. El que fuera director de Insidious (2011), Saw (2004), o Dead Silence (2007), sería el encargado de llevar a la gran pantalla una nueva historia llena de todos los ingredientes necesarios para conseguir el éxito: fantasmas, brujas, demonios, exorcismos… Wan, contaría con la colaboración de la estrella nominada al Óscar, Vera Farmiga (“La Huérfana” “Up in the air”) dando vida a Lorraine Warren; y como compañero en la ficción, encarnando el papel de Ed Warren, Patrick Wilson (“Prometheus”, “Insidious”). La familia Perron, por otro lado, contaría con Ron Livingston (“Hermanos de sangre”) y Lili Taylor (“Enemigos Públicos”) como Roger y Carolyn Perron. Cabe mencionar también a la pequeña de la casa, Foy Mackenzie (“Saga de Crepúsculo: Amanecer”).

Puntuación de “Expediente Warren: The Conjuring”: 9/10

Lo mejor:
Las interpretaciones de Patrick Wilson y Vera Farmiga; así como la evocación de clásicos de terror como “El exorcista”, con la que James Wan ha conseguido meterse dentro de mi cabeza.

Lo peor:
La falta de alguna que otra muerte, que en las películas de terror, a mi parecer, son necesarias para mantener en vilo al espectador.

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