Crítica: El Libro negro (Zwartboek)



El libro negro (Zwartboek) (2006)
 “Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos”


Sinopsis:

Ambientada en la Holanda ocupada por los nazis, una joven judía, Rachel Steinn (Carice Van Houten), ve como su familia es asesinada a manos de las autoridades. Tras este trágico suceso, decide unirse a la resistencia que lucha contra la ocupación de los alemanes en los Países Bajos. Su misión principal, será infiltrarse en el cuartel general nazi, seduciendo a un alto oficial alemán para obtener información y así poder liberar a un grupo de combatientes que han sido capturados.

Crítica:

Antes de empezar con la crítica en sí, he de decir que me decidí a escribir sobre esta película, por la sencilla razón de darla a conocer. Es vibrante, espectacular y en su género, una de las mejores que se han realizado.

Una notable película de espionaje, seco, realista, directo, y, sobre todo, con un ritmo envidiable que hace que no notes las casi dos horas y media de duración. El único gran inconveniente (injusto, por otra parte) es que a estas alturas una película sobre el mundo nazi no es algo que destaque por su originalidad. Aun contando con estos antecedentes nefastos, Verhoeven ha creado una obra digna de admirar, creando personajes de lo más particulares, en un clima de suspense generalizado.

Mayormente conocido por sus cintas extremadamente violentas, y polémicas, Paul Verhoeven ha sabido dejar a un lado esa provocación, de burdos efectos especiales destinados a recaudar más de un millón de dólares en las taquillas norteamericanas a manos de los jóvenes (El hombre sin sombra (2000)), a recrear una trama de espionaje, donde una judía holandesa, con el propósito de liberar a su país de la ocupación nazi, se infiltra en la alta sociedad alemana de la época.

Durante todo el film, Paul consigue que empatices, tanto con los integrantes de La Resistencia, como con la parte humana de algunos altos cargos nazis (no reales, claro). La clase alta, elitista y poderosa de la Holanda nazi, difiere con el resto de la sociedad que se veía atemorizada por un régimen nacido en las entrañas del mal. Las más exclusivas y fastuosas fiestas y eventos de la clase dominante, frente a la pobreza extrema y rencor generalizado de la población, se retratan perfectamente en esta película.

La ambientación por lo tanto, juega un papel esencial. Desde peinados, comportamientos, y vestidos de la época, hasta la banda sonora. En una escena, que particularmente me llama la atención, Ellis de Vries, tras entonar el Himno Nazi por antonomasia "Die fahne hoch", tiene que cantar en un evento nazi, junto al responsable de la muerte de sus padres. Fría y calculadora, e intentando disimular con una amable sonrisa, entona la canción “Die fesche lola” de Marlene Dietrich. Anne Dudley (Les Miserables), es la encargada de la Banda Sonora y recreación de los terribles años 20 al estilo clasista pro-guerra.

Lo dicho, el guión aquí acierta de pleno. Por cierto, resulta muy curiosa la diferencia que hace Verhoeven (no sólo por ser el director, sino también como co-guionista) en cuanto a lo que son los hombres y las mujeres en esta película; ellos son arrogantes, violentos, y, normalmente, fáciles de manejar; ellas son pacíficas, simulan ser sumisas, pero en su interior son de lo más manipuladoras e inteligentes.

Un toque de espionaje al estilo Mata Hari, unas interpretaciones impecables, sazonada con un una relación amorosa en mitad de un drama bélico, tiene como resultado un éxito internacional. Con premios tan prestigiosos como Mejor película, Mejor actriz (Carice Van Houten) y Mejor director del Festival de Cine de Holanda (2006), o Mejor Vestuario de los Premios de Cine Alemán (2008).

Para esta ocasión, el creador de Instinto Básico (1992), Showgirls (1995), El hombre de las sombras (2000) y Steekspel (2011), ha decidido contar con la colaboración de Carice Van Houten (Juego de Tronos) (Operación Valquiria) como Rachel Steinn/Ellis de Vries; Sebastian Koch (La vida de los otros) como el Hauptsturmführer (capitán) de la SD, Ludwig Müntze, entre otros.

Puntuación de “El libro negro (Zwartboek)": 9.5/10

Lo mejor:
Sencilla y llanamente todo. Desde las interpretaciones, pasando por la dirección, la escenificación y , la trama argumental. Y sobre todo, si algo destaca del tratamiento de los “héroes” de esta historia, es que están desmitificados, nadie es bueno, sólo los hay “menos malos”.

Lo peor:
¿En serio es necesario rebuscar en esta película para encontrar algo malo?

siguenos en : facebook