Crítica: Turbo




Turbo (David Soren, 2013)

El caracol fugaz



Sinopsis: 

Turbo es un caracol  de jardín con un sueño imposible; ser piloto de Fórmula 1 y convertirse en el caracol más rápido del mundo. Debido a un accidente, adquiere súperpoderes que hacen que éste adquiera las cualidades de un coche. A raíz de sus nuevas habilidades será expulsado del jardín en el que vivía y va a parar con una pandilla de caracoles tuneados, obsesionados con la velocidad y la adrenalina, los cuales son los caracoles de carreras de Tito, un encantador vendedor de tacos. Éste inscribe a Turbo en la carrera de las 500 millas de Indianapolis para que pueda, por fin, cumplir su sueño.

Crítica:

Se mueve tan rápido que el mundo entero va a cámara lenta

Dreamworks vuelve a deslumbrar en el mundo de la animación con Turbo, una divertida película sobre la superación y como a través de esta los sueños se hacen realidad, como le ocurre al caracol que acaba por correr una carrera profesional de Fórmula 1. Los logros de los más pequeños (u olvidados), como también ocurre en Kung Fu Panda que también es de Dreamworks, se coloca en primera plana haciendo de un minúsculo caracol de jardín un héroe. 

Técnicamente es brillante y tuve el placer de verla en 3D, lo cual recomiendo ya que las escenas de carreras (realizadas con mucho esmero y detalle) adquieren una dimensión diferente con esta técnica y reluce el poder de los creadores de Dreamworks. Estas escenas son las que realmente destacan dentro de la película, se nota el estudio de las carreras de Fórmula 1 y como, en el mundo en el que vivimos, ser rápidos es lo primero. Tanto en montaje como en tema. Los puntos dramáticos están muy marcados y la película se desenvuelve como por arte de magia. Pese a la buena técnica y lo entretenido del tema para mí, una niña grande que creció con otra escuela de animación, sigo echando de menos parte de la magia de esta antigua escuela. 

La superación y el esfuerzo personal es uno de los temas preferidos de la animación dirigida para un público infantil ya que trata de potenciar estos valores a las nuevas generaciones para que éstas traten de conseguir sus propios sueños. Es interesante que en las realizaciones de Dreamworks, Kung Fu Panda o Madagascar, el tema amoroso (tan presente en Disney) quede relegado en un segundísimo plano o ni siquiera aparezca. Turbo potencia la amistad, sin la pandilla alocada de caracoles de carreras la vida de Turbo nunca habría cambiado. Desde la amistad, se potencia la confianza en uno mismo y en los demás.

Por tanto, Turbo es una película familiar excelente, para padres e hijos enamorados de la velocidad y de las carreras. Entretenida, divertida y orgullosa de sus valores. La propia promoción de la película está orientada hacia esa idea. ¿Serás capaz de cumplir tu sueño?

Nota: 8/10


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