Crítica: La Cabaña en el Bosque



La Cabaña en el Bosque (Drew Goddard, 2013)

La vuelta del terror inteligente


Sinopsis:

Cinco universitarios se preparan para pasar un fin de semana en una cabaña en un bosque remoto sin conexión con el mundo exterior. En el sótano de la casa encontrarán una infinidad de objetos, entre ellos el diario de una niña que relataba la vida de su familia que antes había ocupado la casa. Lo que los cinco jóvenes no sospechan es que están siendo observados por una agencia de inteligencia y que ésta hará todo lo posible para que sus vidas corran peligro.

Crítica
Piensas que conoces la historia, piensas que conoces el lugar, piensa de nuevo

Esta frase perteneces a la campaña publicitaria de la película y no es un diálogo de la misma, como acostumbro a poner, pero resume a la perfección la idea de la película. La cabaña en el bosque es una película para los amantes del terror, sobretodo a los que nos gusta el terror americano y en cierta manera creemos que lo sabemos todo de este tipo de películas. Cinco amigos en una cabaña completamente incomunicados, tan marcados como personajes, parece salido de un manual de terror clásico. Si por algo despuntó la película en el Festival de Sitges del 2012 fue por romper los esquemas de una historia en apariencia tan prefabricada. La magia de esta ruptura es que se establece desde la comedia, una comedia negra que se agradece y que me recuerda a algunas de mi adorado Roger Corman como podría ser Un cubo de Sangre o la primera versión cinematográfica de La tienda de los horrores.

Técnicamente destaca por el uso de los mecanismos del terror que tanto nos tienen acostumbrados los directores americanos. Planos detallados, un fuera de campo en el que ocurre y no ocurre todo, un montaje según la secuencia rápìdo o lento para aguantar la tensión. Lo cierto es que uno ve al susto venir, pero la película no quiere únicamente darte un susto. Con escenas tan típicamente del género, como la pareja en el bosque que es atacada por el monstruo, son capaces de darles la vuelta y explicar los propios mecanismos del género de terror. Estos mecanismos son descubiertos por la agencia que controla su experiencia para llevarlos a la muerte, pero el espectador sabe que son los propios del género y que la agencia lo único que hace es ponerlos en primer plano. Darle una importancia que a veces quedaba en la sombra a favor del argumento. En La cabaña en el bosque, el propio argumento son las herramientas del terror.

Un argumento que juega constantemente con la lógica del espectador y con referencias dentro de la misma. Las interpretaciones están en la línea del género, con personajes muy marcados (como la animadora, el deportista, etc...) Por eso se establece como una película de lo más inteligente, pero no quiere decir que si el espectador no lleva el mismo bagage dentro del cine de terror como una aficionado del género no la vaya a disfrutar. La comedia hace que la película sea asequible a un gran público, esta como hecha a capas. Pasarás igualmente un rato estupendo si no consigues desetrañar todas sus referencias. Eso sí, lo disfrutará mucho más el que sea capaz de hacerlo. Joss Whedon, al que conocemos por sus guiones como Serenity o Alien: Resurrección vuelve a maravillarnos con su guión, que unido a Drew Goddard nos presentan un ejemplo de cómo aún se puede hacer un terror nuevo, inteligente y divertido sin caer en el tópico. Lo bueno es que lo hacen desde los propios tópicos. 

Por todo esto considero que es una de las películas de terror del año no por su carga terrorífica sino por su buen sentido del humor. Te recordará a un montón de películas pero al final no te recordará a ninguna, porque es única en su mezcla de tópicos, es única en ritmo, en argumento y la aparición estelar de Sigourney Weaver no hace más que afianzarla dentro del género. Si os gustaron películas como Posesión Infernal, La noche de los muertos vivientes encontrareis una vuelta de tuerca única. Y si no os gusta el género, tal vez esta sea la película que os haga cambiar de opinión. No quiere tanto que pases miedo, sino que pienses acerca del miedo y sobre los monstruos que nuestra imaginería social ha creado. Yo, personalmente, me he enamorado.

Nota: 9'5/10


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