“Annabelle” de John R.Leonetti CRÍTICA



 Por Patricia Zapico López

El año pasado el famoso director James Wan nos presentó al peculiar matrimonio de Ed y Lorraine Warren, dos investigadores de renombre dentro del mundo de lo paranormal. Todos nos estremecimos con cada minuto de “The Conjuring” (2013) y es que, qué tendrán las películas basadas en hechos reales, que tanto nos quitan el sueño.

Pero hubo algo que realmente se quedó clavado en nuestras retinas, una muñequita de porcelana de mirada fija y rasgos demoniacos: Annabelle. James Wan presentaba lo que iba a ser uno de los temas principales de la crítica de la prensa y de los aficionados. Después de miles de noticias, videos y entrevistas en los que se hablaba de la verdadera y terrorífica historia de la muñeca, saltó la alarma; habría spin-off para Annabelle. El público lo merecía.

Esta vez, es John R. Leonetti (director conocido por “Mortal Kombat: Aniquilación” de 2007) quien lleva la batuta de la dirección, hecho decepcionante para los que somos seguidores de James Wan. De todos modos, que pertenezca a la producción, fue sin duda la esperanza de que quizás se mantuviese el estilo de “The Conjuring”.

Cartel oficial

Como decía al principio, “Annebelle” tiene una historia de lo más terrorífica y aunque no sigue de forma estricta la historia original, sí que la deja entrever y se ciñe bastante a los hechos paranormales. La historia gira en torno al matrimonio de los Form, pareja ideal católica, a la espera de un bebé. Pero su perfecta vida se ve truncada desde el momento en el que John regala a su mujer una carísima muñeca que completará la colección de su mujer. Aquella misma noche la pareja sufre un brutal asalto en su hogar por parte de la hija de sus vecinos, Annabelle Higgins y de su novio, ambos pertenecientes a una secta adoradora de Satán. Además de atacarlos cruelmente, vienen acompañados de un conjuro que se adueña de la inusual muñeca y es ahí cuando comienza el terror en mayúsculas.

En líneas generales, el estilo de Wan ha intentado seguir tocando por alto los siguientes puntos: tensión marcada por una banda sonora espléndida, oscuridad, el uso del silencio como arma y elegancia. Intentó pero no consiguió completamente. “Annebelle” ha sido una decepción, cayendo en el lado de las típicas películas de terror y lo peor de todo, estrepitosamente predecible. Y no hay nada peor que una película de terror sea predecible, porque las que realmente son calificadas como buenas, son aquellas que consiguen no serlo. El suspense queda roto en el momento en el que adivinas paso a paso, lo que les va a ocurrir a los personajes.

Foto 1

Además de todos estos argumentos bastante terribles, “Annabelle” cae en el fallo “Señales”. Así me gusta llamar a mí a las películas de miedo en las que se muestra totalmente al monstruo y/o bicho, al igual que ocurrió con el extraterrestre en “Señales” (M. Night Shyamalan, 2002). Vale más poco y bien, que mucho y mal. Una sombra siempre será más terrorífica que un maquillaje muy logrado (hablando en términos de género de terror).

Si en algo tengo que defenderla, quizás sea en rapidez, unas actuaciones más que correctas y algún que otro susto que te deja K.O. y en un buen uso de la banda sonora. Todas las películas de James Wan me han ganado gracias a la música y, al parecer, Leonetti también se ha centrado en ello.

En definitiva, parece que nos queda tan solo un año para seguir disfrutando de las aventuras del matrimonio Warren en la gran pantalla y sólo espero que se siga la línea de la que me pareció la mejor película de terror de los últimos años.