Frío en Julio








Sinopsis:

Texas 1989, un padre de familia (Michael C. Hall) se despierta en mitad de la noche y descubre a un intruso al que dispara. La policía da por resuelto el crimen y lo califica como defensa propia. La familia texana intenta volver a la normalidad pero las consecuencias del crimen aparecerán desde fuera de la ley.


Critica:

El director “indie” Jim Mickle (We are what we are, 2013) adapta la novela Cold in July de Joe R. Lansdale en su ultima película protagonizada por Michal C. Hall.

Frío en Julio comienza siendo un triller policíaco centrado en la culpa, la venganza y el miedo, además de como una reflexión por el uso de las armas y la violencia en EEUU. Michael C. Hall ( Dexter, A dos metros bajo tierra) soporta el peso de la película interpretando a un padre de familia completamente reacio de la violencia y las armas, que da un giro espectacular a lo largo de la trama que lleva al espectador a plantearse si es así como el hombre normal acabó convertido en el psicópata de la serie de televisión.

He dicho que la película comienza siendo un triller policíaco porque pasa a convertirse en otra cosa muy distinta hacia la mitad del metraje, donde vemos una mezcla entre triller, western, road movie y todo regado de un cierto aire de novela pulp.

Nos encontramos pues con un triller ochentero con reminiscencias de Jonh Carpenter,cuya trama con cada uno de los múltiples giros nos lleva a una historia oscura que deja atrás más interrogantes que respuestas. Los actores Sam Shepard y Don Johnson mantienen toda la tensión y junto a Michael C. Hall nos brindan casi dos horas de entretenimiento y agitación el la butaca del cine.



Puntuación: 7/10



Belén Martínez Gil